El calor del verano es el enemigo silencioso del cacao. En Let’s Chocolaat te explicamos exactamente cómo conservar el chocolate en verano para que mantenga todo su sabor, textura y aroma intactos, ya sea en tableta, cobertura o chocolate en polvo.
El chocolate es un alimento formado por una emulsión de mantequilla de cacao, azúcar, sólidos de cacao y, en algunos casos, leche. Su punto de fusión ronda los 32–34 °C, es decir, en verano se funde literalmente en la mano.
Pero cuando las temperaturas suben, ocurren dos fenómenos que arruinan su calidad, aunque no son peligrosos para nuestra salud:
- Fat bloom (floración de grasa): la mantequilla de cacao migra hacia la superficie y se recristaliza, dejando una capa blanquecina o grisácea. El chocolate no está en mal estado, pero pierde su brillo y su textura fundente.
- Sugar bloom (floración de azúcar): causada por la condensación de humedad sobre la superficie. El agua disuelve el azúcar y, al evaporarse, deja una costra granulada. Aparece especialmente cuando el chocolate entra y sale de la nevera sin el protocolo adecuado.
La zona de confort del chocolate oscila entre 16 °C y 20 °C. Lógicamente, en verano superamos de largo estas temperaturas. Por eso, desde Let’s Chocolaat os recomendamos algunas estrategias para conservar esta delicia gastronómica.
Guardar el chocolate en el frigorífico
- Utiliza un recipiente hermético.
- Antes de introducir el chocolate, envuélvelo con film alimenticio para crear una barrera extra contra la humedad y los olores externos.
- Opcionalmente, introduce una hoja de papel absorbente para capturar exceso de humedad.
- Aleja el chocolate de alimentos con olores intensos. El cacao es un absorbente de aromas. Quesos curados, embutidos, cebollas o especias pueden transferir su olor al chocolate aunque esté cerrado.
- Siempre en el cajón de verduras o la zona central: son las áreas con temperatura más estable (entre 4 °C y 8 °C) y menor fluctuación al abrir y cerrar la puerta.
- Nunca en la puerta ni cerca del congelador: las temperaturas varían demasiado.
Cómo sacar bien el chocolate de la nevera
Este paso es tan importante como guardarlo bien. Si abres el recipiente frío en un ambiente cálido y húmedo, la condensación se forma inmediatamente sobre la superficie.
Hazlo así:
- Saca el recipiente cerrado de la nevera.
- Déjalo reposar entre 30 y 60 minutos a temperatura ambiente sin abrirlo.
- Pasado ese tiempo, el chocolate se ha aclimatado bien y la superficie no sufrirá condensación al abrir.
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